Espera lo Inesperado

Espera lo Inesperado

Travel

Cuando dejas fluir la vida te sorprende y te lleva a caminos poco transitados que misteriosamente encajan perfectamente contigo. Llegar a ese fluir requiere trabajo previo, apertura mental y mucha decisión. A veces puedes intuir el cambio y a veces, como me ha pasado a mí, te pilla totalmente desprevenida. Parecería que una cadena de factores fortuitos te llevan irremediablemente a ese punto. En realidad no son fortuitos en absoluto, vienen de la fuente desconocida que gobierna nuestras vidas.

Los primeros días en Rishikesh fueron una dura adaptación a un calor difícil de llevar por el día e imposible para dormir por la noche. El ruido del tráfico en la carretera cercana era inmenso. Mi idea romántica del retiro pacífico en las montañas estaba lejísimos de ser real. La dieta vegetariana era lo que menos me incomodaba, la comida era deliciosa y en ningún momento eché de menos la proteína animal. Además de que mi cuerpo lo estaba agradeciendo mucho tras los altibajos de las últimas semanas.

Lo que marcó el antes y el después fueron las primeras clases de Pranayama (lo que en occidente llamamos control sobre la respiración y que en realidad engloba un arte mucho más complejo). Pandeyji, el Maestro, nos hablaba de lo que el Pranayama bien usado significa en la vida de una persona, las técnicas, los usos,etc. Yo lo escuchaba entusiasmada, igual que cuando hablaba de filosofía y de las tradiciones antiguas aunque eso no fue lo que me impactó. Sólo fue cuando empecé mis primeras experiencias prácticas en pranayama cuando descubrí una sensación única para mí, mucho más allá de lo que cualquier meditación me haya llevado. En mi mente empecé a plantearme la posibilidad de profundizar en esa disciplina, quizás más adelante volver y hacer un curso más largo. Quizás el año que viene, quizás en verano, quizás si todo se da y puedo disponer del tiempo … Quizás quizás quizás. Te estás engañando a tí misma, me dije, el quizás puede que no se de nunca. Estás aquí y ahora y tienes el tiempo, quizás económicamente sea una inversión inesperada en tus ahorros. Y quizás si sigues tu intuición la inversión merezca la pena. Y así lo decidí, quedarme un mes más, vivirlo plenamente, aislarme y explorarlo. Darme en cuerpo, mente y alma al estudio del Pranayama, la Meditación y del Yoga en general fue una de las experiencias más intensas y gratificantes. Nueve horas por día, cuatro de ellas físicas, han fortalecido mi cuerpo y expandido mi alma manteniendo mi mente bajo control. Cuando no estaba en clase vivía con los libros en la mano, noche y día, día y noche. Son necesarias varias vidas para entender todo lo que encierra el Yoga. En este corto tiempo he tenido una primera visión desde su lugar de origen en los Himalayas, desde una de las culturas tan antiguas como el propio mundo civilizado. Mi formación ha sido una experiecia sensorial más que académica a la manera occidental, justo lo que yo necesitaba. Dicen el Maestro aparece cuando el alumno está preparado, parece que yo lo estaba. Nunca pensé en el Yoga como algo que me identificase, aunque quizás nunca entendí lo que era realmente hasta ahora. Ha hecho falta el efecto de un viaje como el que he vivido para abrir esta puerta.

Tengo una Amiga de las de “A” mayúscula que empezó conscientemente ese camino, el del estudio del Yoga, hace un año. Ella entendió que ese era su camino y se entregó, dió lo mejor de sí misma y superó muchos obstáculos que la han hecho inlcluso más grande de lo que ya era. Su camino y mi viaje alrededor del mundo han sido paralelos, la una ha aprendido de la experiencia de la otra. Ella ha sido mi primer pie para entender el Yoga. Me encantaba escuchar sus disertaciones y lo sentía como un conocimiento fascinante. Mi camino en cambio ha sido inesperado y repentino. Ambas somos como dos afluentes que desembocan de manera diferente en el mismo río, uno largo y serpenteante y el otro corto y de aguas rápidas. Ambos desembocan en el río Madre, enorme e inabarcable y ambos se ayudan a seguir adelante.

Aquí en mi último día en este caótico lugar donde encontré algo tan valioso pienso en los tantos secretos que esconde este país. Trece años viniendo en modo businesswoman no me dieron la oportunidad de conocer su esencia. Ahora la he descubierto y he entendido su embrujo. El porqué tanta gente viene aquí y se encuentra con partes de ellos mismos hasta ahora desconocidas. Nadie te prepara para las partes de tí mismo que te encuentras en el camino. Crees conocerte cuando en realidad hay tanto dentro que las ideas rígidas sobre tu propia personalidad la vida las va desmontando. Así somos, desconocidos para nosotros mismos. Sólo cuando traspasas tus limitaciones mentales y aceptas sin prejuicios lo que viene a tu mente lo descubres. Te invito a escuchar tus propios mensajes acumulados en tu contestador interno. Así, cuando sigas tus intuiciones, lo profundo saldrá a la superficie.

Cómo he llegado hasta aquí, no lo sé. Cómo me he embarcado en todas mis aventuras, una por una. No lo sé. Qué me espera mañana. No lo sé. Sólo dejo que ocurra, y sigo mis intuiciones, como nunca antes.

Este país está inundado de una energía espesa, antigua, milenaria, potente, inspiradora, contagiosa. Quedarse en la superficie de su caos es no entenderla en absoluto. Se necesita un tercer ojo activo y una mente clara para vislumbrar su luz. Las ofrendas y los cánticos que a primera vista pueden parecer carentes de sentido o sectarias encierran misterios que nadie te cuenta. Sólo con un interés genuino descubres los rituales que los originan. No son conocimientos que se adquieran en los libros sino en propia carne y de Maestro a alumno.

Me siento afortunada de haber abierto esta caja de Pandora al conocimiento milenario del Yoga. Mi aprendizaje ha comenzado, mi práctica se ha vuelto fuerte y estable. Mi mente está abierta.

“Yuj samadhao” (El Yoga es la conexión contigo mismo)

La ceremonia de fuego, abriendo el curso

Camino a mis clases cada día

Explorando

Libros Libros y Libros

Práctica diaria

Pranayama en el Ganges

Meditación en los Himalayas

Estiramientos a lo indio

Mi habitación, el hogar es donde pongas tu luz

Domingos en compañía

Ganges beach

El Maestro y la Alumna

La Graduación

Ha nacido una baby Yogi

REPLY COMMENT

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *