EL TALLER

Art of Being

El Trazo

El gusto por el trazo y la habilidad para ejecutarlo aparecen a muy temprana edad en los gestos del niño.  La evolución de estos trazos se desarrolla según un proceso natural y  programado en el ser humano,  independientemente de la observación que el niño pueda hacer de su entorno.

La Formulación es el conjunto de signos que nacen de esa sucesión natural y es el descubrimiento que Arno Stern ha llevado a cabo en sus 70 años de experiencia.  La Formulación no se limita a una edad sino que acompaña la vida de cada ser humano en todas las fases de su existencia.

El interés por el dibujo infantil manifestado hace aproximadamente un siglo desembocó en conclusiones erróneas. Primeramente se consideró que ese dibujo servía para comunicar, en segundo lugar que ciertas personas estaban más dotadas que otras y como conclusión  el dibujo del niño era una etapa en el camino que conduce al Arte. Basada en ese triple error se desarrolló la educación artística y, más recientemente, la terapia a través del Arte.

Sin embargo, el trazo puede considerarse de una manera completamente diferente sin limitarlo al periodo de infancia ni asimilarlo al Arte.

Expresarse

La humanidad siempre se ha servido de trazos para comunicar. La imagen nos ha permitido relacionarnos con otros seres humanos e incluso con “poderes superiores”. Sin embargo  lo que ha permanecido oculto es que el trazo pueda ser una emisión sin destinatario.

Es precisamente cuando ese trazo no se destina a los demás ,liberado de toda necesidad de ser comprendido por un receptor, que la manifestación llega a ser Expresión de la Memoria Orgánica, y ello tiene consecuencias insospechadas.

La Memoria Orgánica es aquella que guarda el programa genético y los acontecimientos del ser humano desde su vida prenatal. La Formulación es la única forma conocida de acceder a ellos. Cualquier persona tiene una memoria orgánica muda que se puede avivar.

Tal orientación de la facultad de emisión se produce únicamente en determinadas condiciones. La Expresión se provoca y se estimula en el “Closlieu” de Arno Stern en París, al igual que en el taller Art of Being,  donde permanece al abrigo de influencias y distracciones.

Se trata de actos realizados por una necesidad interior y que no dan nacimiento a una obra. Son suficientes en ellos mismos y aportan un placer nunca experimentado ya que, a través de ese trazo, se libera una antigua retención orgánica; la Formulación es el único modo de manifestación de dicha memoria.

He aquí lo que es el Trazo en el “Closlieu” y en el taller Art of Being. Pertenece a un sistema coherente y universal y puede emanar de cada individuo sin importar cual sea su condicionamiento cultural.

La Formulación

Arno Stern creó el Closlieu en París hace sesenta años, en 1954. Fue allí, gracias a que la emisión se liberó de las influencias que la parasitan y la reducen, donde descubrió la Formulación y la pudo estudiar en toda su originalidad. A continuación llevó más lejos su trabajo de investigador visitando poblaciones del desierto y de la selva virgen, en una época (1960-1970) en la que la escolarización no había llegado a esos lugares, y escogiendo tribus que no habían dibujado nunca hasta ese momento. Estas experiencias le permitieron demostrar el carácter universal de la Formulación.

La Formulación sería el conjunto de trazos, objetos-imágenes, mecanismos y leyes que determinan la configuración y evolución de este proceso.  Se trata de un sistema autónomo, estructurado y universal. La Semiología de la Expresión sería asimismo la ciencia que estudia y explica La Formulación y sus complejidades.

Realizarse

La atención llevada a los mecanismos de la Formulación excluye deliberadamente toda curiosidad por su contenido. Comprender su funcionamiento es un proceso científico y lejos está de la interpretación de los dibujos.

El conocimiento de la Formulación previene contra el asombro, la indiscreción, la intervención y el acaparamiento. El Asistente que guía el taller adquiere una actitud respetuosa hacia la persona y hacia su trazo. La Asistencia es un tema esencial dentro del taller, asistir a cada persona en sus necesidades particulares significa permitirle sumergirse por completo en su proceso, en su mundo y en su propia expresión  sin preocupaciones externas.

La actividad en el taller no es una terapia y, al mismo tiempo, es preventiva hacia la terapia ya que estimula las capacidades permitiendo al individuo realizarse. Desarrolla precisamente las aptitudes que la sociedad ha silenciado y hace de cada ser, sea cual sea el momento de la existencia en el que se entregue a la Formulación, una persona más realizada.

Las Condiciones

El taller se desarrolla en un lugar íntimo, al abrigo de cualquier presión externa. Se trata de un refugio ajeno a cualquier preocupación o inhibición externa, el stress sea cual sea su causa para el niño o el adulto desaparece. Lo importante aquí es el Arte de Ser a través del Juego de Pintar.

Todo el mundo puede participar,  sin excepción de edad ni género ni cualquier otra característica especial. No existen barreras para el juego de pintar y mucho menos para el Arte de ser uno mismo.Los compañeros de juego forman un grupo heterogéneo de diferentes edades donde cada uno puede expresarse libremente sin compararse con ningún otro. Se potencia la diversidad, la diferencia y la autenticidad.

Hay un precioso equilibrio entre lo colectivo y lo personal así como entre la propia libertad y la de los demás. Esto genera un maravilloso ejemplo para los más pequeños.

Hay un ritual establecido y unas reglas claras de respeto hacia los materiales y hacia los demás compañeros que cada persona aprende rápidamente nada más llegar al taller, incluso los más pequeños. La atmósfera es de calma y trabajo activo.

En el centro de la sala se encuentra la mesa-paleta con 18 colores. Los colores, la pintura y los pinceles han sido especialmente desarrollados por Arno Stern con materiales naturales y ecológicos. La selección de colores, escogida a través de sus 70 años de experiencia,  es la más apropiada para la expresión de la Formulación.

El Asistente del taller es una figura esencial, su labor lejos de ser referente o juez se basa en la ayuda, facilitando a los participantes su inmersión en el juego de pintar.